La historia Hasselblad es una de las más fascinantes del ámbito de la fotografía. Nació como una empresa dedicada al comercio internacional en 1841 en la ciudad sueca de Gotemburgo, pero no fue hasta algunos años mas tarde, gracias a la gran pasión por la fotografía del hijo del fundador, Arvid Viktor Hasselblad, que se creo una división dedicada a la venta de productos fotográficos. De ella, parece que Viktor llego a decir: “sinceramente, no creo que podamos ganar dinero con esto, pero por lo menos podremos hacer fotografías gratis”. El rotundo éxito que consiguió demostró que ese punto de vista era equivocado.

Historia Hasselblad: Sinónimo de perfección

Historia HasselbladEn 1888 empezó a importar a Suecia los productos de Eastman, y en 1908 se tomo la decisión de separar la división de fotografía y crear la Hasselblad`s Fotografiska AB. Mientras tanto, la cultura y los conocimientos técnicos sobre fotografía, incluidas la óptica y la mecánica, crecieron en la familia Hasselblad de generación en generación. Del fundador, la actividad paso a manos de Karl Erik, que también hizo que participase su hijo Víctor, quien desarrollo, durante la Segunda Guerra Mundial y por encargo de la Real Aeronáutica Sueca, una cámara para fotografía aérea. Al final del conflicto bélico, dicha experiencia se traslado a los aparatos de la aviación civil.

En 1948 se creo la 1600F, una de las cámaras legendarias de la historia fotográfica, que se ha mantenido hasta la actualidad como elemento base en la producción de historia Hasselblad (con las oportunas mejoras e innovaciones, pero con la misma lógica con la que nació hace más de medio siglo).

Las cámaras historia Hasselblad han captado algunos de los momentos más destacados de la historia de la humanidad. Su formato original, cuadrado, de 6×6 centímetro, se ha convertido en el léxico visual de la moda, de la fotografía social e, incluso, de las expediciones espaciales, pues las fotografías del primer alunizaje se hicieron con una historia Hasselblad 500 EL, con motor y fabricada especialmente para resistir esa especial situación.

Una gran parte del éxito mundial de historia Hasselblad se debe al uso de ópticas Carl Zeiss, objetivos que han aportado la excelencia y la perfección mecánica que requería el diseño de las cámaras suecas. Entre las cámaras de esta firma que hay que recordar destaca también la SWA (Supreme Wide Angle), diseñada para utilizar el excepcional supergran angular 38 mm Biogon y la serie 2000 de 1977, que por primer vez utilizaba el obturador de plano  focal (y no central en el objetivo). Hasselblad también ha sabido adaptarse a la innovación digital. En 2004 compro la firma Imacon, especializados en respaldos digitales y escáneres.

Como ya ocurriera en los años de su creación, en la actualidad Hasselblad es sinónimo de calidad, perfección… y la herramienta profesional por excelencia.

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